Satisfacción en el sector pesquero con los incrementos de las cuotas alcanzado en Bruselas

en opromar, Prensa

El sector pesquero se levantará hoy tranquilo y satisfecho del acuerdo de reparto de los totales autorizados de capturas (TACs), alcanzado de madrugada en Bruselas. Los arrantzales pueden estar contentos porque mantienen el TAC de anchoa igual que este año, en 33.000 toneladas, (29.700 para España y 3.300 para Francia), y la merluza de la costa se mantiene invariable, después de propuestas de reducción del 14 por ciento. No obstante, tal como se había anunciado, tras unos acuerdos con Noruega, el verdel (caballa) y la bacaladilla bajan un 20 por ciento.

Por lo que respecta a la flota de altura comunitaria, su especie principal es la merluza en aguas del norte, con una subida de la cuota, en un 22,7 % para aguas no españolas del golfo de Vizcaya y en un 27,5 % en aguas del Gran Sol, lo que supone un total de capturas de 131.880 toneladas para la Unión Europea, de las cuales 39.549 corresponden a España.

También se produce, un aumento del 20 por ciento para el chicharro, un 47 por ciento para el gallo. La parte negativa recae en el rape, en donde se produce una reducción del 2 por ciento. Igualmente, en aguas comunitarias, la cigala está prohibida y se establece una pequeña cuota de 2 toneladas, pero sólo para fines científicos.

Se mantiene sin embargo la veda a la pesca de cigala en aguas del Cantábrico, con solo un límite de dos toneladas para investigación científica, tras los últimos informes del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES), que obligan a cerrar esta pesquería por tercer año consecutivo, al margen de la campaña de exploración.

En aguas ibéricas (Noroeste y Golfo de Cádiz), la subida del gallo será del 35 por ciento en el gallo, el 69 por ciento del jurel del Golfo de Cádiz , el 18 por ciento de jurel, mientras rape sube un 2 por ciento y la cigala sube un 5 por ciento en el Golfo de Cádiz.

En total se consiguen 280.0000 toneladas que podrá pescar la flota en aguas españolas y comunitarias, con un valor de 504 millones de euros, con un incremento del 5 por ciento con respecto a 2018, lo que supone una ganancia previsible de 26 millones más.

Mantiene igual la merluza de la costa

El logro más importante ha sido para España ha logrado mantener la cuota de merluza en el caladero sur tras cuatro años consecutivos de recortes, frente al de un 14 % planteado por la Comisión Europea (CE). Esto supone que la pesca de la merluza en el Cantábrico y en aguas de Galicia, portuguesas y del Golfo de Cádiz podrá mantenerse en 9.257 toneladas -5.923 para España- en 2019, según el ministro español de Agricultura y Pesca, Luis Planas, tras 16 horas de negociaciones con sus homólogos europeos. “Con satisfacción puedo decir que hemos conseguido mantener exactamente las mismas posibilidades pesqueras que teníamos en el año 2018”, ha afirmado el ministro al término de la negociación.

Frente al recorte inicial propuesto por la CE, de 9.258 a 7.963 toneladas, el acuerdo cerrado concede mantener la captura de 2018 a los buques del Cantábrico y en aguas de Galicia, portuguesas y del Golfo de Cádiz, “uno de los objetivos básicos” de España en la negociación.

Tras cuatro años consecutivos de recortes (del 15 %, el 23 %, el 1,5 % y el 12 %), mantener la cuota ha sido posible gracias a “la recuperación biológica” de la especie, ha indicado el ministro, quien ha calificado el acuerdo como un “resultado positivo” dada la importancia socioeconómica de las capturas de la merluza sur para España.

Esta es la especie principal para 650 buques pesqueros del conjunto de la costa Atlántica, desde Francia hasta Cádiz, con un total de 3.500 pescadores españoles.

Obligación del desembarque

Por otro lado, flota pesquera española ha logrado también calmar otra de sus preocupaciones, encontrar una solución a la prohibición de los descartes (tirar al mar las capturas no deseadas) con una bolsa común de las especies llamadas accesorias para las que España no tiene cuota. Uno de los aspectos positivos es la creación de bolsa de capturas permitirá mantener la actividad de la flota. Los países deberán ceder unas cuotas para que no se cierre la pesca por la obligación del desembarque. Según el presidente de la patronal Cepesca, Javier Garat, “esto ha sido un avance muy importante porque se podrán echar mano de estas cuotas realizando transferencias entre países, en el caso que esté una especie a punto de agotarse”. Según Kiko Marín de la Organización de Productores de Ondarrroa, ” lo importante es saber ahora como va a funcionar esa bolsa de intercambio de cuotas”.

Se trata de especies como el bacalao, el merlán o la solla, para las que España no dispone de cuota y denominadas “especies de estrangulamiento” porque pueden obligar a los buques a cesar su actividad. “Puedo asegurar que en base al acuerdo alcanzado podremos conseguir las necesidades de nuestra flota”, ha afirmado Planas.

 

Fuente: Europa Azul.es

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