Juan Carlos Martín Fragueiro: “Debe ser compatible la sostenibilidad del recurso pesquero con la socioeconómica”

En el recién culminado 2018 la Organización de Productores de Pesca Fresca del Puerto y Ría de Marín (Opromar), con sus 40 buques, capturó alrededor de 18.000.000 de kilos de pescado, con un valor que se situó en el entorno de los 50 millones de euros.

Al timón de este gran navío con medio millar de tripulantes está una de las personas que mejor conoce nuestro mar, tanto desde el mismo puerto a los despachos gubernamentales.

Acaban de celebrar unas jornadas sobre las organizaciones profesionales de pesca como la suya, Opromar. ¿Cómo valoran desde el propio sector su situación?

Opromar, como organización de productores del sector pesquero extractivo, ha elaborado hasta la fecha los Planes de Producción y Comercialización (PPYC), aprobando los de los años 2014 a 2018. Se presentó también el de 2019. Estamos pendientes de recibir las ayudas de la comunidad autónoma del plan de 2017, cuya cuantía alcanza casi los 400.000 euros.

¿Es un problema ese retraso?

Es el mayor problema al que nos enfrentamos, la necesidad de financiar previamente todas las inversiones de cada uno de los planes, pues las ayudas se reciben con más de un año de retraso a partir de su ejecución, teniendo que recurrir a capital externo con los costes financieros que ello conlleva. En todo caso consideramos que los PPYC son una buena herramienta para las Organizaciones de Productores.

Termina el año y acaba de tener lugar el gran cónclave en Bruselas de las cuotas de pesca para 2019. ¿Cómo valora el resultado?

Consideramos que, gracias al esfuerzo del sector pesquero, la mayor parte de las especies objetivo de nuestra flota gozan de buena salud biológica, incluyendo la merluza sur, de la que la Comisión pretendía una reducción de un 14 %. Afortunadamente no fue así. Una vez conocidos los resultados de la reunión, puedo decir que por primera vez vemos más luces que sombras y apreciamos los incrementos de muchas de las especies que pescamos. En el cómputo general, puedo decir que nuestra valoración es positiva.

Si analizamos por flotas, ¿cómo le puede ir al arrastre?

La flota que mas dificultades va a tener es la flota de arrastre que faena en aguas del Cantábrico Noroeste y en aguas de Portugal. El motivo no es otro que la obligación de desembarque a partir del 1 de enero de 2019 para todas las especies sujetas a las TAC y cuotas, dada la pesquería mixta que desarrollan nuestros buques y las escasas exenciones para poder seguir descartando algunas especies de las que la cuota es que se dispone es muy pequeña.

¿Y al cerco?

Sus dificultades pueden estribar en la insuficiencia de cuotas de alguna especie, como la caballa o la situación de la sardina ibérica, pero tendrá buenas contraparti- das en cuotas como jurel y anchoa. En todo caso, se pueden encontrar soluciones paliativas y para ello es necesario que por parte de la Secretaría de Pesca se avance lo mas rápido posible en la modificación de normas vigentes que permitan una mayor flexibili- dad para las transferencias de posibilidades de cuotas entre las diferentes modalidades de pesca.

¿Y al palangre?

La flota de palangre de superficie está compuesta por 20 buques e incorporará una nueva unidad a partir del próximo 2 de enero. Las perspectivas para su actividad son bastante alentadoras, siempre que los precios del pez espada se mantengan en los niveles actuales y el coste del combustible no aumente. Destacar que conjuntamente con otras organizaciones palangreras participamos en un proyecto de mejora pesquera donde la sostenibilidad de la pesquería será un asunto crucial.

Me gustó ver que Opromar, con Azti Tecnalia o el Instituto Español de Oceanografía, apuesta por investigar el impacto de normativas pesqueras y estado recursos. ¿Por pura supervivencia?

Entre los objetivos de Opromar se encuentra la reducción del impacto medioambiental, en particular, a través de medidas para mejorar la selectividad de los artes de pesca, y por ello, venimos trabajado con diferentes organismos científicos. Ante las modificaciones en las regulaciones de las artes de pesca propuestas por la Comisión Europea, queremos anticiparnos y demostrar que con los nuevos escenarios el sector se vería muy afectado.

Hábleme del Proyecto Mendes… ¿Qué le pasará al arrastre si crece la malla de las redes de 70 a 100 mm., como plantea la UE?

Se reduciría la captura comercial y afectaría muy gravemente a la viabilidad de las empresas. El estudio económico que forma parte del Proyecto Mendes habla de una reducción de un 50 % de los ingresos.

¿Desaparecería el sector por solo 30 milímetros?

Es arriesgado decir que desaparecería el sector, pero la actividad de las empresas se pondría seriamente en cuestión y sería inviable, a corto y a largo plazo.

¿Y otras investigaciones?

La otra investigación presentada en la jornada de Marín forma parte del Proyecto Descarsel, liderado por el Instituto Español de Oceanografía. Es un estudio sobre la supervivencia de rayas en la pesquería de arrastre de Galicia. La investigación se llevó a cabo con un buque de nuestra organización el segundo trimestre, y gracias a los concluyentes resultados de la experiencia, fueron validados y aceptados por la Comisión Europea. A partir de ahora, si un buque no dispone de cuota de raya puede liberarla al mar y no está obligado a desembarcarla.

¿Cuáles son las demandas de Opromar para conseguir una pesca sostenible para todos?

Lo fundamental es seguir trabajando con los organismos científicos y las administraciones públicas, implicando directamente a nuestros productores, en la recopilación, gestión y uso de datos del sector para conseguir pesquerías más sostenibles, fomentando el ejercicio de actividades que sean viables desde el punto de vista económico y social. Apostamos por la conservación de los recursos pesqueros pero siempre que la sostenibilidad de los mismos no tenga impactos negativos en la actividad económica y social de nuestros productores.

¿Qué aguardan de 2019?

Lo fundamental es que por parte de las administraciones implicadas exista un marco de flexibilidad y de seguridad jurídica para la obtención de cuotas de pesca, y en particular, para las especies objetivo de nuestra flota. En segundo lugar estaba que el consejo de las TAC y cuotas no nos deparase sorpresas negativas.Por último, esperamos mejorar la competitividad de nuestras empresas con una apuesta decidida de las administraciones públicas, en colaboración del sector, de promoción y fomento del consumo de pescado destacando las propiedades saludables del mismo.

¿Y cómo va la renovación de la flota? ¿Es necesaria?

Por supuesto que es necesario proceder a la renovación de la flota de Opromar, ya que su media de edad supera los 15 años. La falta de ayudas o el tamaño de las empresas hace difícil acometer los proyectos, pero con la mejora de la financiación crediticia este año se han incorporado a la organización dos nuevas unidades pesqueras de reciente construcción, un arrastrero y un palangrero, estando prevista la entrada en servicio de un nuevo buque palangrero en breves días.

Fuente: El Correo Gallego, Santi Riveiro.
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